
Hoy he visto la película “Diamante de sangre” y la verdad que me ha gustado bastante. La cinta trata, desde el punto de vista de un traficante de diamantes, la problemática de los niños soldado y del tráfico ilegal de diamantes en Sierra Leona.
Así, me empecé a preguntar sobre el tema de los niños soldado.
Lo primero que debemos preguntarnos es: ¿qué es un niño soldado? En la página de Amnistía Internacional lo define como: “Un niño o niña soldado es cualquier persona menor de 18 años que forma parte de cualquier tipo de fuerza o movimiento armado, ya sea regular o irregular, en cualquier condición, incluyendo pero no limitado a, cocineros, porteros,mensajeros y cualquier otra persona que acompañe a dichos grupos y no sea solamente un familiar.” Esta definición me parece bastante correcta, más que nada porque engloba a todos los estamentos que pueden formar la cadena jerárquica de un ejército. Además, engloba todo el compendio de funciones que puede desarrollar un niño, incluyendo algunas tan duras como las de señuelo, detectorde minas humano, o esclavo sexual.
Por otro lado, debemos pensar que se habla de que existen, sólo en África, unos 250000 niños que forman parte de alguna milicia rebelde o dealgún ejército regular. Por tanto, la segunda pregunta a formularnos es: ¿porqué escoger niños en lugar de reclutar adultos? Bien, una de las respuestas al problema es que ya no quedan adultos para combatir, puesto que o han caído en la guerra, o están heridos, es bueno recordar en este punto que en África se practica la mutilación como vía intimidatoria. Otros argumentan, que las causas son varias, llegando incluso a el alistamiento voluntario como consecuencia de una desestructuración de su núcleo social, como consecuencia del impacto de la guerra en sus comunidades. No obstante a mi la causa que más me ha seducido ha sido la que ha dado Graa Machel (experto de las Naciones Unidas y autor de uninforme sobre los niños en conflictos armando). Machel explica que los niños son buenos soldados porque son obedientes, no cuestionan las órdenes y son más fáciles de manipular que los soldados adultos; a esto hay que unir que a menudo, ni siquiera es necesario pagarles.
Por último, es interesante pensar que no todo esta perdido,y que tanto Naciones Unidas, como otros colectivos no gubernamentales, están llevando a cabo programas de DDR (desarme, desmovilización y reintegración)para devolver la infancia perdida a estos niños e intentar borrar los horrores sufridos y cometidos.
Bueno, en principio este artículo debería hablar de lo queespero de mi blog, pero realmente no me apetece.
Por qué siempre que nos planteamos hacer algo no acabamoscumpliendo? Cuantas veces hemos dicho “voy a dejar de fumar” o “voy a intentarcambiar mi look a lo hora de vestir” o “voy a intentar ser más fuerte”. Elproblema es que muchas de las cosas que pretendemos conseguir son demasiadolejanas, utópicas, son quimeras inalcanzables. Cojamos por ejemplo el caso de incrementarla fuerza, tú te haces un planning para día a día entrenarte y lograr elobjetivo, pero claro, quieres ser como los que salen en la tele y no puedesesperar el tiempo necesario para ponerte así. Ello acaba convirtiéndose en frustraciónque te empuja a atajar ese sueño en el que habías colocado todas tus esperanzas.
La frustración es un sentimiento interesante, ya que escapaz de detonar diferentes emociones en un mismo sujeto. Pensemos por ejemploen el desamor, en la frustración que produce el rechazo; ante esta situaciónuno puede responder tanto con odio, como con desesperación. Puede lamentarse ohacerse más fuerte, o simplemente tener una reacción de indiferencia total.
Por tanto, a fin de cuentas el no terminar algo empezado esuna falta de redireccionamiento energético, ya que si utilizaramos esa energíaproducida por la frustración para inyectar más fuerza a conseguir las metas queperseguimos, todo iría mucho mejor.